El Respecte

Aquest  primer trimestre esportiu, d’octubre a desembre, el nostre club té com a objectiu treballar el valor del Respecte.

Volem donar contingut a la paraula Respecte, i per fer això, el millor es primer definir-la i després posar alguns exemples pràctics.

Respecte és atenció i consideració, però també pot significar tenir por d’algú o d’alguna cosa.

Nosaltres ens quedem amb l’atenció i la consideració. I això que vol dir? Doncs una cosa que sembla molt fàcil però que moltes vegades és difícil: que hem d’acceptar i comprendre els altres tal com són. Encara que pensin i actuïn d’una manera diferent a la nostra, hem de reconèixer i acceptar les qualitats dels altres i els seus drets. Ho podríem resumir amb la següent frase: fes al altres el que t’agradaria que et fessin a tu.

Així, quan arribem al pavelló podem començar somrient i saludant a les persones que ens trobem: Oi que ens agrada que ens somriguin i ens saludin? Doncs comencem a fer-ho i veurem com els altres també ho faran.

A l’entrenament, hem de tenir cura de la instal·lació esportiva i del material esportiu. Si no cuidem el pavelló, els postes, les xarxes, els volants, etc. ens estem perjudicant a nosaltres mateixos i als altres usuaris del pavelló. En canvi si ho fem entre tots podrem gaudir-ne més temps.

Al pavelló, desprès d’entrenar o jugar a les pistes, hem de dutxar-nos i recollir les nostres coses i esperar a les grades, no hem de jugar pels passadissos ni pels vestidors.

Respectar les decisions de l’entrenador. Ell sempre busca el millor per a l’esportista i per tant, no hem de qüestionar les seves decisions, perquè no coneixem els detalls, les raons, ni tenim la informació que han fet que prengués aquella determinació.

Hem de ser bons companys. Encara que el nostre esport  sigui individual, sense l’ajuda del company no podem millorar. Així, si quan fem un exercici per parelles i un dels dos no passa bé el volant, l’altre no podrà aprendre. També, sempre és molt important animar-lo.

A la competició hem d’acceptar les decisions del àrbitres i tècnics. Encara que s’equivoquin, alguna vegada, nosaltres també ho fem.

Respectar al rival. Sense l’altre esportista no hi ha partit, sense ell no podem posar-nos a prova i veure quin és el nostre veritable nivell. En realitat, no competeixes per superar-lo a ell, sinó a tu mateix. Si juguem contra algú molt bo, això ens farà donar el màxim de les nostres capacitats i buscar els nostres límits. Si en canvi ho fem contra un jugador que no ho fa tan bé com nosaltres hem de ser senzills i no fer burla de com juga, ni menysprear-lo.

Saludar esportivament, tant si es guanya com si es perd. Hem de saber gestionar la frustració si perdem i encara que estiguem tristos, hem de felicitar el guanyador.

Animar el company, més encara si falla. Ja ho hem comentat abans: tots som persones i  fallar és d’humans. Segur que nosaltres, malauradament, també farem errors i preferiríem llavors que ens animessin i no que ens cridessin i ens esbronquin.

Si el rival ens provoca, no l’hem de respondre. No hem de rebaixar-nos i ser com l’altre si és un maleducat; al contrari, si no entrem en el seu joc demostrem que estem millor preparats que ell.

Hem de jugar amb esportivitat. Si guanyem, ha de ser perquè som millors jugadors i no perquè hem fet trampes o hem estat murris. Sòcrates, un gran futbolista brasiler, deia que No s’ha de jugar per guanyar, sinó perquè no t’oblidin.

Per acabar, hem de ser conscients de la nostra influència en els altres. Si som persones equilibrades i amb bons comportaments segur que els podrem contagiar. Milers d’espelmes es poden encendre amb una sola espelma, i la vida de l’espelma no serà per això més curta. La felicitat mai minva perquè sigui compartida. Buda

Eli Ojeda

Eliezer Ojeda, Eli para los amigos y para los que no se quieran complicar la vida, es el nuevo técnico de la Federació Catalana de Bàdminton, responsable de los grupos de tecnificación y de pre-tecnificación. Nació en Huelva en 1985, aunque lleva ya unos cuantos años fuera de casa: con 17 se incorporó al Centro de Tecnificación de Sevilla y a los 20 dio el paso grande y se fue a Madrid para entrenar en el CAR. La vida de Eli ha estado continuamente relacionada con el bádminton. Su padre, Paco Ojeda, es profesor de educación física en el IES La Orden de Huelva, y uno de los creadores del club del mismo nombre, cuna del bádminton de Carolina Marín. Se recuerda siempre con una raqueta en la mano y reconoce no haber perdido ni un poquito de la ilusión que siempre ha sentido hacia este deporte. El curso pasado finalizó sus estudios de INEF y se siente muy afortunado de haber encontrado trabajo en la Federació Catalana, ya que le permite dedicarse al deporte que tantas gratificaciones le ha aportado.

Ya nos has explicado cuándo y por qué empezaste a jugar a bádminton.  ¿Cómo ha ido evolucionando tu vida deportiva  en cuanto a dedicación, aspiraciones, sueños…?

Bueno, yo siempre he sido un chico muy deportista. De niño también practicaba judo, fútbol, incluso hípica. Con 12 ó 13 años me di cuenta de que si quería llegar a algún sitio tenía que especializarme, así que me quedé con el bádminton. Era lo natural, al ser lo que tenía en casa. Además, ya empezaba a competir mucho fuera, jugaba con los mayores del club, etc. Cuando me ofrecieron ir al Centro de Tecnificación de Sevilla, me di cuenta de que iba por el buen camino. Se habían fijado en mí. Al cabo de unos años allí, el paso lógico, si quería realmente evolucionar, era irme al CAR de Madrid. Mi aspiración de entonces era llegar a ser jugador de la selección española.

Veo que tenías las ideas bastante claras y unas metas que querías conseguir y que se vieron cumplidas al llegar a Madrid.

Ahora, visto así, puede parecer muy fácil, pero en realidad fueron unos años duros: lejos de los míos; entrenos mañana y tarde, 6 días a la semana, que tenía que compaginar con los estudios; muchísima competición que me impedía ir a casa tanto como me hubiese gustado; pasar más horas en el pabellón que en ninguna otra casa… Además yo estaba como jugador externo: tenía buenos entrenos, podía comer en la residencia Blume, pero tuve que pagarme el alojamiento.

¿Entonces? ¿Crees que valió la pena?

¡Por supuesto! No me arrepiento. He aprendido mucho como jugador y como entrenador también. El esfuerzo me ha compensado y la experiencia ha sido muy bonita: he conocido a gente de muchos ámbitos y deportes, he disfrutado de entrenos muy buenos que me han permitido subir mi nivel, he pertenecido a la selección Española absoluta durante 5 años, participando en dos campeonatos de Europa mixtos y 2 Thomas Cup (campeonato del mundo por equipos masculino).

¿Tienes algún momento especial, algún recuerdo de esos años que perdure en ti más que ningún otro?

Todas las experiencias han sido positivas, y guardo muchos recuerdos entrañables. Quizás, si tuviera que destacar uno sería el Campeonato de España absoluto del año 2009, en que quedé campeón de España de dobles masculino junto a David Leal. No perdimos ni un solo set, y eso que nos enfrentamos a parejas como los hermanos Abián, Sergio Llopis-Rafa Fernández, etc. Pero es que aquella temporada habíamos tenido un entrenador  chino muy bueno, Feng, que marcó la diferencia.

Desde ese año siempre has estado en las primeras posiciones en dobles masculino y dobles mixtos en el ránking español…

Sí, me especialicé en dobles, y he tenido buenos compañeros. El mérito no ha sido sólo mío, está claro.

¿Qué tal se han portado contigo las lesiones? Porque entrenando tanto…

Lesiones he tenido, imagino que como cualquiera, pero no me retiran ellas, está claro. Tuve una luxación de rótula cuando era sub-17. El primer año en la Blume me rompí el peroné. Pero siempre me he recuperado bien. De todas formas, me figuro que esos pequeños incidentes me llevaron por el camino del dobles.

Eliezer jugador-Eliezer entrenador. ¿En qué momento te encuentras ahora?

Yo diría que estoy en transición. Ya tengo 27 años así que es un proceso lógico. Mientras pueda, intentaré combinar las dos facetas. Me gusta jugar, disfruto compitiendo, pero tengo que pensar en mi futuro. La oportunidad de ejercer de entrenador, y encima con jugadores de tecnificación, es un lujo para mí. Y pienso que mi experiencia puede ser muy positiva para ellos también: en definitiva, compartimos inquietudes, objetivos, ilusiones. Yo también he estado en centros de tecnificación y sé lo que es trabajar duro, competir duro, buscar siempre un poco más…

Imagino que con 27 años, acabada la carrera, jugador externo en Madrid, con gastos que enfrentar, era el momento de plantearse el futuro. Antes de recibir la oferta de la Federació Catalana, ¿cómo lo veías? ¿Qué salidas profesionales ibas considerando?

Lo veía bastante negro, la verdad, así que me veía en casa, trabajando en algún gimnasio si es que tenía suerte, colaborando en algún club… A mí lo que más me gusta es la enseñanza. Me encantaría poder trabajar en algún Instituto. Pero ahora no están las cosas demasiado bien en este sentido. Este año no se han convocado oposiciones y no sé cuándo se volverán a hacer. Creo que sobran sustitutos e interinos. Tendré que esperar. Mientras tanto, la alternativa de entrenar me parece la mejor. También me planteo estudiar idiomas que me permitan hacer algún máster.

¿Qué te atrajo más de la oferta de la FECAB? ¿Qué te animó a venir a Cataluña?

Tal y como ya te he comentado, la oportunidad de trabajar como entrenador de bádminton me parecía la mejor opción si no era posible entrar en la enseñanza. Por la distancia no me importaba, ya que llevo muchos años fuera de casa. Los últimos me he pasado meses sin ir por allí: entre entrenos, estudios, competiciones… Además mis padres me han animado. De repente alguien me ofrecía lo que más me gustaba: seguir con el bádminton.

¿Qué esperas de tu papel como entrenador de los grupos de tecnificación y pre-tecnificación?

La verdad es que apenas conocía a los jugadores antes de venir, así que los voy conociendo ahora poco a poco. Me planteo, por supuesto, aportarles mis conocimientos y, con ellos y con su trabajo, mejorar sus resultados.

¿Y qué tal, cómo lo ves? ¿Qué tal os va?

Lo veo muy bien. Me ha sorprendido la instalación y las condiciones que tienen los jugadores de aquí, que son muy buenas. Confío que lo sepan ver y que lo aprovechen, porque difícilmente lo van a tener mejor en otros sitios.

Guadalupe Burgos

Septiembre 2012